El precio debe cubrir más que el costo de compra. También sostiene operación, reposición, impuestos, tiempo y riesgo. Copiar el valor de un competidor sin conocer su estructura puede llevar a vender mucho y ganar poco.
Calculá el costo completo
Incluí:
- Compra o materia prima.
- Embalaje.
- Mano de obra o tiempo.
- Comisiones de cobro.
- Parte proporcional de alquiler, servicios y herramientas.
- Pérdidas, cambios y desperdicio razonable.
En servicios, el tiempo no es el único costo: contemplá preparación, traslados, seguimiento y herramientas.
Diferenciá margen de recargo
Un recargo del 50% sobre un costo de $100 produce un precio de $150. El margen sobre venta es $50 dividido $150, es decir, aproximadamente un tercio. Confundir ambas medidas puede alterar tus objetivos.
Definí qué margen necesitás después de los gastos variables y comprobá si el mercado acepta ese valor.
Observá el mercado con contexto
Compará productos equivalentes: calidad, tamaño, entrega, garantía y servicio. Un precio menor puede excluir elementos que vos incluís. Un precio mayor necesita una explicación verificable.
No conviertas la competencia en la única referencia. Tu estructura y propuesta también importan.
Planificá descuentos antes de ofrecerlos
Un descuento sale del margen. Calculá el resultado final y establecé condiciones: cantidad, medio de pago, vigencia o productos incluidos. Evitá elevar un precio sólo para simular una rebaja.
Los combos pueden aumentar el valor del pedido si combinan artículos útiles y mantienen rentabilidad.
Considerá inflación y reposición
En contextos de precios variables, revisá el costo de reemplazar el producto, no solamente lo que pagaste meses atrás. Definí una frecuencia de actualización y registrá cuándo cambió cada precio.
Si no podés sostener un valor público, indicá “consultar” con una explicación clara, especialmente en trabajos a medida.
Probá escenarios
Antes de publicar, calculá:
- Venta normal.
- Venta con descuento.
- Venta con comisión de pago.
- Venta con envío subsidiado.
- Cambio o devolución.
Si un escenario frecuente deja pérdida, corregí precio o condiciones.
Comunicá el valor con transparencia
La ficha debe explicar qué incluye el precio. Separá adicionales opcionales y evitá sorpresas al final. Actualizá el catálogo online cada vez que cambien valores o presentaciones.
Registrá la decisión y revisala
Guardá para cada producto el costo usado, la fecha, el margen objetivo y los gastos considerados. Ese registro permite explicar cambios y detectar artículos que quedaron atrasados. Revisá antes los productos de mayor rotación o aquellos cuyos insumos cambian con frecuencia.
Después compará el margen previsto con el resultado real. Devoluciones, desperdicio, promociones y tiempos adicionales pueden revelar costos que no estaban en el cálculo inicial. Ajustar con datos propios es más confiable que aplicar el mismo porcentaje a todo el catálogo.
Esta guía es administrativa y no reemplaza asesoramiento contable o impositivo adaptado a tu jurisdicción.