Un catálogo online no es solamente una lista de productos. Es el recorrido que una persona hace desde que descubre tu negocio hasta que decide consultar o comprar. Si ese recorrido es confuso, incluso una buena oferta puede perderse.
Empezá por la intención de compra
Antes de cargar productos, pensá qué necesita resolver el cliente. Una tienda de indumentaria puede ordenar por tipo de prenda, talle o temporada. Un restaurante necesita separar entradas, principales, bebidas y promociones. Un profesional puede organizar por problema, servicio o modalidad de atención.
Las categorías deben usar palabras que el público reconoce. Evitá nombres internos como “Línea A” o “Colección 3” si no explican qué encontrará la persona.
Prepará una ficha completa por producto
Cada publicación debería responder, como mínimo:
- Qué es y para quién sirve.
- Cuánto cuesta o cómo se solicita presupuesto.
- Qué variantes existen.
- Si está disponible.
- Cómo se compra, reserva o consulta.
El nombre debe ser específico. “Remera algodón cuello redondo” informa más que “Modelo 24”. En la descripción explicá materiales, medidas, uso y cuidados cuando sean relevantes. No copies el mismo texto en todos los productos.
Usá fotos que reduzcan dudas
La primera imagen tiene que mostrar el producto completo y sin distracciones. Después podés sumar detalles, escala, variantes o el producto en uso. Mantené una iluminación y fondo consistentes para que el catálogo se perciba profesional.
Comprimí las imágenes antes de publicarlas. Un catálogo rápido ayuda tanto a la experiencia móvil como a la visibilidad en buscadores.
Mostrá precios y disponibilidad honestos
Un precio viejo o un producto agotado genera conversaciones innecesarias y pérdida de confianza. Si manejás inventario, actualizá el stock. Si trabajás a pedido, indicalo claramente. Si el precio depende del trabajo, usá “consultar” y explicá qué información necesitás para cotizar.
Facilitá el siguiente paso
El botón de contacto debe estar cerca del producto y abrir una conversación con contexto. Cuanto menos tenga que volver a explicar el cliente, mejor. También conviene mostrar horarios, zona de entrega, medios de pago y compra mínima cuando correspondan.
Revisá el catálogo como si fueras cliente
Probalo desde un celular con datos móviles. Buscá un producto, abrí sus fotos, revisá el precio y empezá un pedido. Si alguna acción requiere demasiados pasos, simplificala.
Una revisión mensual puede incluir productos vencidos, enlaces rotos, cambios de precio, imágenes lentas y consultas frecuentes que todavía no están respondidas.
Checklist final
- Categorías comprensibles.
- Nombres específicos.
- Fotos claras y livianas.
- Descripciones originales.
- Precios y stock actualizados.
- Contacto visible.
- Información de entrega y pago.
- Navegación probada desde celular.
Con MiTenda podés reunir el catálogo, las variantes, el inventario y los pedidos por WhatsApp en una sola página. Si todavía no tenés una, podés crear tu tienda gratis y empezar con tus productos más importantes.